Comento ahora una trilogía de libros en la que estoy inmerso. Se trata de Memorias de Idhún, compuesta por los títulos “La Resistencia”, “Tríada” y “Panteón”.
El año pasado, mi compañera de piso, Ángela, estuvo trabajando para una conocida conocida distribuidora de libros, por lo que le hacían buenos descuentos. Me mostró el catálogo y no tardé en detenerme en una novela juvenil de una autora española, lo que me llamó la atención inmediatamente. Le dije que lo pidiera para mí. La entrega se retrasó hasta aburrir, y cuando por fin llegó, Ángela quiso regalármelo. No te imaginas la ilusión que me hizo el regalo. No por ser este ejemplar, sino por ser un regalazo de mi queridísima Ángela, con dedicatoria incluida. En seguida comencé la lectura y me sorprendí al quedar rápidamente enganchado a pesar de muchos pesares, como la sencillez de la narración (repito que se trata de una novela juvenil), y el estridente parecido con otras novelas de ficción épico-pseudomedieval, tipo El Señor de los Anillos. Pero tenía grandes originalidades que podrían convertirse en los puntos flacos, pero no lo hicieron, como el triángulo amoroso entre los tres protagonistas, Victoria, Jack y Christian (Lunnaris, Yandrak y Kirtash, en sus versiones más puramente Idhunitas.
Las tres novelas recojen un total de seis volúmenes (dos en cada tomo), como ya ocurría en la mentada El Señor de los Anillos. Al principio de La Resistencia, Jack será el principal protagonista, un chaval normal y corriente que pronto descubrirá la tragedia y será transportado a un mundo mágico, en el que conocerá a Victoria, una semimaga que lleva tiempo allí. Junto a ella, Shail el Mago y Alsan el Guerrero (un paladín, príncipe de Vanissar). Ellos le contarán a Jack el por qué de su presencia en la Tierra. Están buscando allí al último Dragón y al último Unicornio, cuyas almas fueron enviadas a la Tierra para camuflarse y protegerse del mallvado Ashran el Nigromante, que em pleó la Conjunción Astral de las tres lunas y los tres soles de Idhún para eliminar a todos los dragones y unicornios y dejar pasar desde otra oscura dimensión a los temibles Sheks, las serpientes aladas, únicos seres capacn es de enfrentarse a los dragones. Por su parte, Ashran el Nigromante envía a Kirtash, su hijo, a la Tierra en busca del Dragón y el Unicornio, con el fin de destruirlos y evitar así que se cumpla la profecía que han transmitido los oráculos, que dice que el último Dragón y el Último Unicornio se enfrentarán a Ashran el Nigromante.
Pero Victoria cae enamorada de Kirtash, al que comienza a llamar Christian, y entra así en un conflicto interior infinito entre el amor que profesa a su mejor amigo (y algo más) Jack y su peor enemigo, Christian.
Poco a poco se irá descubriendo una enrevesada trama, especialmente en el segundo volúmen, que se desarrolla íntegramente en Idhún. Jack y Christian tendrán que aprender a convivir, no solo con el amor de Victoria hacia el otro, sino con el otro mismo, ya que pronto se descubre que Christian, Kirtash, es en realidad un híbrido entre shek y humano, y que Jack y Victoria son también híbridos, y contienen las almas de Yandrak y Lunnaris, el último Dragón y el Último Unicornio [cuento esto aquí, porque aunque el libro tarda cierto tiempo en desvelarlo, es obvio desde casi el principio].
Cada personaje se tendrá que enfrentar una y otra vez contra sus más profundos miedos, habrá sufrimiento, emoción, muchas alegrias y penas y veremos evolucionar a los personajes día tras día, dando de vez en cuando un paso atrás debido a su naturaleza, y los protagonistas, acabarán por comprender mejor que nadie las verdades más duras, ya que los tres, son únicos. Los tres son muy parecidos entre sí, pero también son muy diferente. Aprenderemos que no todos los buenos son buenos ni los malos son malos y terminaremos por adentrarnos en la mitología de Idhún, en la que parece que los dioses NO están por encima del bien y del mal, sino que cada uno de ellos tiene claro su bando, y la eterna guerra entre esos dioses, entre esos bandos, implicará tanto a Victoria, Jack y Christian, como al resto de Idhún (y posiblemente de la Tierra) en una cruenta batalla de final indescifrable.
Aún son muchas las incógnitas que se presentan para mi ya que leí el segundo volúmen, “Tríada”, la semana pasada, ya que lo adquirí en la Feria del Libro de Valencia hace menos de un mes. No se cuando leeré “Panteón” del que se dice que inclluye por fin la personificación de los Dioses y su lucha por el control del mundo que crearon, Idhún. Pero espero que sea pronto.
Termino recomendando esta novela a jóvenes y adultos, al lector experto y al nóvel. Todos encontrarán su punto de emoción y terminarán algo enganchados a la trología de Laura Gallego.ç
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Archivado bajo: Lectura | Etiquetado: aventura, Dragones, ficción, guerrero, Idhún, Kirtash, Laura Gallego, Libros, Lunnaris, mago, paladín, tierra media, Unicornios, Vanissar, Yandrak










Gracias por tu reseña sobre la trilogía, la verdad es que he oido hablar de ella y siempre bien. Habrá que ponerse con ella.
Yo terminé de leer los tres libros hace mucho tiempo, ará un año, y me los volví a leer por lo menos 3 veces más… Me encantaron los tres. Sólo soy una adolescente, ¡¡pero me leí los tres en tan solo un mes!!